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Decimas
Un país damnificado
Se ha ensañado la tragedia
Otra vez sobre el país,
Siempre sobre el infeliz
Que es siempre al que más asedia.
La gente buena remedia
Con su solidaridad,
Su amor y su humanidad
Al que en la desgracia esté,
Pero no falta quien ve
Sólo una oportunidad.
Si reparten papeletas
En un anegado hoyo,
Se dan golpes por un pollo
O por cuatro colchonetas.
Donde la tragedia aprieta,
La gente coge su sobre,
Y aunque no le quede un cobre
Agradece al que le dio
Y en el billete escribió:
“Presidente de los pobres”.
En el barrio que se anega
Aparece el candidato
Para hacerse un buen retrato
Cuando a dar su ayuda llega.
Sólo ha de hacerse la entrega
Posando para los lentes
Y pelando bien los dientes
Bajo el bien peinado bozo,
Diciendo al menesteroso:
“Yo será tu Presidente”.
Otro llega a la escuelita
Que ha servido de refugio,
De su verbo hace artilugio;
Más que promete, recita.
“Les haré casas bonitas,
bien pintadas y elegantes,
esperen al año entrante
y les daré lo que piden,
pero eso sí, no se olviden,
y repitan: “Es palante”.
Tienden al hambriento y roto
La mano paternalista,
Pero en son proselitista
Lo que más vale es la foto,
Pues lo importante es el voto
Que la dádiva consigue,
Aunque ésta nunca mitigue
La miseria en su raíz,
Y se cogen el país
Mientras haya quien mendigue.
Se ve que el país completo
Vive aquí damnificado
Por los que siempre han tomado
Al pobre de parapeto.
No es país, es mamotreto
Este viejo cacicazgo,
Pues la miseria es el rasgo
Que tiene a una sociedad
Hambrienta de seriedad,
Desnuda de liderazgo.
Huchi Lora
05 de Noviembre de 2007

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