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Decimas
Ismael Valerio
Se fue un acordeón contento,
Sonoro y madrugador;
Mandó a buscarlo el Señor
Para gozar su talento.
Se marchó con armamento
De merengue retozón,
Canta su propia oración
Y hace su propio sahumerio;
Ya se fue Ismael Valerio…
Y se llevó su acordeón.
Si no hubo llanto en sus ojos,
Si hubo en sus labios sonrisa,
Sopla contenta la brisa,
Brillan flamboyanes rojos.
Va repartiendo manojos
De lirio y de cigarrón,
Se va por la plantación
De su merenguero imperio;
Ya se fue Ismael Valerio
Y se llevó su acordeón.
Va juntando la candela
Y poniendo en su fogón
La campesina canción
De luna y de cabañuela.
Tocando su propia “vela”,
Componiendo su canción
De trillo y de callejón
Hacia un nuevo cautiverio;
Ya se fue Ismael Valerio
Y se llevó su acordeón.
Con merengues de frontera,
De aparejo y mamajuana,
Con merengues de sabana
De terruño y de pradera,
De faena mañanera,
De guinea y de lechón,
De alegre superstición,
Y pintoresco misterio;
Ya se fue Ismael Valerio
Y se llevó su acordeón.
Huchi Lora,
28 de marzo de 2008

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